Cartaya es uno de los municipios andaluces de su tamaño con el IBI más caro

Estos datos, recopilados en un estudio realizado por IU en Cartaya, han llevado a presentar una moción para que el Ayuntamiento de esta localidad “modere el gravamen sobre inmuebles urbanos que paga la mayoría social. Para compensar la pérdida de ingresos, IU propone recargas fiscales a las grandes empresas con inmuebles de alto valor catastral, mediante la aplicación de los tipos diferenciados de inmuebles urbanos no residenciales”, según expone el concejal de IU en esta localidad, David Calderón.

Cartaya encabeza el ranking de los municipios andaluces entre 15.000 y 20.000 habitantes con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) más caro. Su gravamen, de 0,85%, es superior al 0,65% de tipo impositivo medio de los municipios andaluces de su tamaño. El IBI más caro en los municipios de este rango poblacional se paga en Cartaya (0,85%), La Carolina (Jaén, 0,77%); los granadinos Albolote (0,75%), Santa Fé (0,74%) y Atarfe (0,73%), y Pozoblanco (Córdoba, 0,72%). Por el contrario, los pueblos con el IBI más barato son El Viso del Alcor (Sevilla, 0,51%), La Zubia (Granada, 0,54%), Huercal Almería (0,55%), Vera (Almería, 0,59%) y Guadix (Granada, 0,59%).

La cuota de Cartaya por una vivienda del valor catastral medio nacional (60.245 euros) es de 512 euros. Esa misma vivienda conllevaría una cuota media de 390 euros en los municipios andaluces entre 15.000 y 20.000 habitantes.

Ampliando el análisis a los setenta municipios andaluces entre 10.000 y 20.000 habitantes, Cartaya sería la tercera localidad con el IBI más alto, sólo por detrás de Aguilar de la Frontera (1%) y Peńarroya-Pueblonuevo (0,96%). Las localidades con el IBI más barato de este grupo son La Puebla del Río (Sevilla), Torredelcampo (Jaén) y Ogijares (Granada), todos con un tipo de IBI inferior al 0,50%.

IU también ha analizado el IBI de todos los municipios de la provincia de Huelva. El consistorio cartayero mantiene un gravamen del 0,85% del valor catastral, superando en más de 20 puntos la media onubense (0,64%). Cartaya sólo es superada por cinco de los 79 municipios de la provincia de Huelva: Isla Cristina (1,10%), Minas de Riotinto (0,98%), Bonares (0,97%), Aljaraque (0,92%) y Zalamea la Real (0,92%). En la parte contraria, las localidades con el IBI más barato son Linares de la Sierra, Hinojales, Encinasola, Zufre, Rosal de la Frontera y San Silvestre de Guzmán. Ninguna de ellas supera el tipo del 0,40% para los inmuebles urbanos. En estos pueblos una vivienda con el valor catastral nacional medio (60.245€) conllevaría una contribución de 240 euros. En Cartaya, se pagarían 512€ por esa misma vivienda.

David Calderón, concejal de IU en el Ayuntamiento de Cartaya, defiende que “el IBI urbano de Cartaya no ayuda a reducir la pobreza y la desigualdad en el municipio, sobrecargando innecesariamente a la mayoría social. Debemos impulsar sistemas tributarios más justos que amortigüen los altos índices de desigualdad y riesgo de pobreza que sufrimos en todo el país. El actual Plan de Ajuste al que estamos sometidos desde Hacienda permite moderar el gravamen a inmuebles urbanos si se mantienen los ingresos globales del Ayuntamiento. Medidas de IU como el aumento del IAE a las grandes empresas y la tasa a las compañías eléctricas posibilitan aliviar la carga fiscal de la mayoría social y pequeñas empresas moderando tributos como la tasa por veladores, recientemente aprobada a IU en Pleno Municipal, y el IBI urbano. Para garantizar la suficiencia financiera, podrían establecerse tipos diferenciados del IBI para las grandes empresas propietarias de inmuebles con alto valor catastral”.
Durante la última década, el sistema tributario español ha seguido una fuerte tendencia regresiva que ha contribuido a situar a España a la cabeza de los países más desiguales de la Unión Europea junto a Bulgaria, Grecia y Lituania. Las últimas reformas fiscales se han caracterizado por la reducción de la progresividad y la inclinación de la carga fiscal hacia la mayoría social y las PYMES, con tipos efectivos mínimos para los grandes patrimonios y empresas.

Calderón defiende que “aunque la fiscalidad municipal tiene un peso relativo sobre los parámetros globales de desigualdad, los Ayuntamientos pueden desarrollar políticas tributarias progresivas que garanticen la suficiencia financiera pero amortigüen la extrema situación de desigualdad y pobreza que padecemos. Para ello, IU defiende la necesidad de aliviar la enorme carga fiscal de la mayoría social del municipio compensando mediante tributos que graven a las grandes empresas”.