INTERVENCIÓN DE PEDRO JIMÉNEZ, PORTAVOZ DE IZQUIERDA UNIDA, EN LA CONSTITUCION DE LA DIPUTACION PROVINCIAL EN EL MANDATO 2015-2019

Buenos días a todos y a todas.

Buenos días y cordiales saludos en nombre de mi grupo y en el mío propio a los Alcaldes de la provincia, Sr. Alcalde de Lucena, autoridades de la Junta de Andalucía y del gobierno de la nación. Felicitar a todos y todas los concejales y concejalas de la provincia a los que nos debemos, a los nuevos Alcaldes y Alcaldesas, por la confianza depositada en ellos por sus vecinos y vecinas.

Las elecciones locales siempre generan la ilusión de que las cosas pueden mejorar y que su Ayuntamiento, la institución más cercana y que mejor conoce sus problemas cotidianos, puede contribuir a conseguirlo. Nosotros creemos, pese a los recortes en competencias y autonomía local que la Reforma Local ha establecido, que no se pueden ni se deben frustrar esas expectativas.

La Diputación sin duda debe contribuir a este fin desterrando el clientelismo, desde la igualdad de trato y desde el respeto a la autonomía local. Felicitar también a toda la Corporación Provincial y al recién elegido Presidente de la Diputación Ignacio Caraballo. A este portavoz le gustaría conseguir y eso es tarea, no sólo de usted, sino de todos y todas los Diputados y Diputadas, que en esta institución se abra paso el diálogo y el acuerdo. A este portavoz le gustaría conseguir que esta institución, que no es un parlamento, ni tiene poder legislativo, se dedicara de verdad a cooperar, desde el respeto, con los pueblos y no a otras cosas que tenemos que desterrar definitivamente y creo que usted coincide con nosotros. Soñamos con una Diputación que deje a un lado la antigua política de los hoteles Paris, las oficinas en Bruselas o los aeropuertos.

Que abandone definitivamente las políticas de fuegos de artificio que juegan en contra de la penuria extrema de los pequeños pueblos que tienen dificultades para pagar la nómina o para mantener servicios muy básicos…algo que sí repercute directamente, Sr Presidente, en la calidad de vida de los vecinos y vecinas de la provincia. A este portavoz le gustaría conseguir, y nos ponemos desde hoy manos a la obra, que esta Diputación no trate de imponer una política, porque creemos que gobernar esta institución consiste en permitir e incluso favorecer que los pueblos hagan la suya propia, la que han decidido democrática y libremente sus vecinos y vecinas en las pasadas Elecciones Municipales. Si la Diputación tiene alguna función que justifica su existencia debería ser esta.

A esa tarea le animamos Sr Presidente en este nuevo mandato que hoy inauguramos. En esta mi primera intervención también quiero agradecer la confianza depositada en nosotros, en Izquierda Unida, por las más de 21.600 personas que nos votaron en la provincia de Huelva. En unos momentos de drama social, de recortes, de paro y precariedad, de desencanto y desafección política nos sentimos orgullosos de ese valioso apoyo. De que sigan confiando en nosotros como instrumento útil contra los que pretenden salir de esta crisis dejando en la cuneta a la mayoría social, dejando en el camino derechos conquistados tras muchos años de luchas y esfuerzos. A ellos pretendo representar dignamente defendiendo una política de izquierdas para toda la provincia, para sus 79 municipios, desde el más estricto respeto a la autonomía local o lo que es lo mismo desde el más estricto respeto al pueblo y a su decisión soberana. Y esto que parece entresacado de un discurso al uso y de la más pura retórica que tanto rechazan los ciudadanos, por su falta de contenido real, cobra especial relevancia en este nuevo escenario político marcado por la vigencia de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local aprobada en Diciembre del año 2013 por el gobierno del Partido Popular y que fue recurrida por varias Comunidades Autónomas, entre ellas la de Andalucía, y por miles de Ayuntamientos de toda España y de esta provincia junto a esta Diputación.

Una reforma de la Administración Local, aprobada en solitario y sin consenso por la derecha, que otorga un nuevo papel a las Diputaciones que queremos analizar en profundidad: pues en ella se contiene una concepción de esta institución que no compartimos de manera alguna. Una concepción que limita la autonomía local de nuestros pueblos y ciudades y que pretendemos combatir por la vía de los hechos mientras el Tribunal Constitucional se pronuncia sobre su más que probable inconstitucionalidad o mientras se deroga, es nuestro deseo, por un nuevo gobierno de la nación tras las próximas Elecciones Generales. No se puede legislar sobre los Ayuntamientos y sobre las Diputaciones desde una sola visión política, invadiendo competencias de las Comunidades Autónomas, que como Andalucía tienen competencias exclusivas en régimen local, y convirtiendo las entidades locales en meras divisiones territoriales del Estado sin personalidad jurídica y dependientes del estado central.

Los entes locales pedían una Reforma que los dotara de mayor financiación y competencias para una política más eficaz por ser la más cercana y se han encontrado con una reforma consistente en limitar su papel como parte del Estado como pretexto perfecto para conseguir la estabilidad financiera y el cumplimiento de las determinaciones del art. 135 de la Constitución. Más tutelaje por las Diputaciones y por el Estado, menos autonomía local, menos poder local, menos competencias, menos financiación y en definitiva: menos democracia local. No se podría entender el desarrollo de nuestros pueblos y ciudades, la mejora de la calidad de vida en nuestras comarcas, sin el papel fundamental de cientos de Concejales y Concejalas, de Alcaldes y Alcaldesas que dieron lo mejor de sus vidas trabajando por las preocupaciones cotidianas, por los problemas cercanos, por los asuntos que a diario se tratan y se intentan solucionar, muchas veces sin recursos y sin competencias, en cualquier Ayuntamiento de la provincia. Quiero por tanto declarar y explicitar solemnemente nuestra posición política.

Rechazamos de raíz el que se haya pasado de la función de ASISTENCIA y COOPERACIÓN a los municipios partiendo de una situación de igualdad y voluntariedad de las partes (diputación/municipios) a la nueva función de COORDINACION, que presupone una supremacía del coordinador (la Diputación) respecto de los coordinados (los ayuntamientos) y la obligatoriedad y no voluntariedad de esta relación para el cumplimiento de unas determinaciones concretas. Nosotros no estamos en absoluto de acuerdo con la formulación del apartado dos del art. 26 de la reforma que viene a decir que en los municipios con población inferior a 20.000 habitantes (prácticamente todos los de la provincia de Huelva) será la Diputación Provincial la que coordinará la prestación de los servicios de: recogida y tratamiento de residuos, abastecimiento de agua potable y depuración, limpieza viaria, pavimentación de vías urbanas y alumbrado público. Nosotros creemos que esto no se puede hacer sin diálogo y sin consenso con los legítimos representantes de los municipios. Que usted, Sr Presidente, no puede convertirse en el brazo armado del Sr. Montoro en la provincia (eso prevé la Ley) para imponer el “coste efectivo de los servicios” invadiendo descaradamente la función de un equipo de gobierno de cualquier pueblo de la provincia de prestar sus servicios como estime conveniente. Porque usted y yo sabemos que los costes de un servicio en la mayoría de los casos tiene que ver directamente con la calidad de los mismos. Y que sólo los necios de la religión neoliberal confunden valor y precio. Y lo confunden no de una manera inocente sino para terminar privatizando los servicios públicos porque son más baratos gracias a contratos basura, a precariedad laboral y a la explotación de los trabajadores y las trabajadoras. De eso tenemos claros ejemplos en la provincia de Huelva, con los procesos de privatización del agua que esta provincia ha soportado recientemente. Pero también el artículo 116 bis de la reforma lanza la responsabilidad a la Diputación de prestar la gestión integrada y coordinada de servicios de prestación obligatoria para reducir sus costes por los Ayuntamientos que tengan Planes de Ajuste por incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria, de deuda pública o de regla de gasto.

Gran cantidad de Ayuntamientos de la provincia se encuentran en esta situación como usted bien sabe y yo le solicito en este primer Pleno que antes de tomar estas medidas drásticas se abran foros y espacios de diálogo entre todas las fuerzas políticas y con los Ayuntamientos. Sería una aberración que usted la tomara en solitario y desde la atalaya de su mayoría política en esta cámara provincial. Desde hoy apelamos a que se mantenga el espíritu de diálogo que presidió la anterior legislatura. Que usted demuestre fehacientemente ahora, que esa actitud dialogante no se debía en exclusiva a que estábamos en una institución sin mayoría absoluta de nadie. Tampoco compartimos que la Diputación tenga que “colaborar con la administración que ejerza la tutela financiera en la elaboración y el seguimiento de la aplicación de las medidas contenidas en los planes económicos financieros de los municipios”. Si no es porque el municipio lo solicita expresamente claro está. Entendemos que en el Plan de Cooperación a las Obras y Servicios de competencia municipal no se puede tener en cuenta el “coste efectivo de los servicios de los municipios como prevé la ley” para incluir como literalmente dice la nueva Ley fórmulas de prestación unificada que recorte o reduzca gastos porque como le decía antes es un argumento trampa por los que quieren convertir los servicios públicos un en puro negocio.

Defendemos la prestación unificada, defendemos las fórmulas supramunicipales y públicas por ser más eficientes y eficaces pero pensamos que estas fórmulas no se pueden imponer desde una mayoría política determinada. Seguimos abogando por el diálogo, por la cooperación, por establecer una relación entre iguales con todos los municipios, por la defensa de los servicios públicos y estamos en contra de la tentación de las privatizaciones ya sean desde la Diputación o desde los pueblos. Esa es la Diputación que defendemos y en cuya defensa nos encontrará como aliados. Si usted y su Equipo de Gobierno toma el camino contrario nos tendrá radicalmente en contra. Su mayoría absoluta no debe servirle, Sr Presidente, para imponer nada.

El reto consiste precisamente en lo contrario. Los ciudadanos nos piden que gobernemos y muchas veces cuando se cuenta con tanta mayoría se cae en la tentación de mandar, que es otra cosa bien distinta. Defendemos seguir profundizando y perfeccionando la política de concertación con los municipios iniciada en la pasada legislatura, una política opuesta al clientelismo y que abunda en el sentido de la transparencia y en la no discriminación de ningún municipio. Fijación por tanto de criterios objetivos a la hora de repartir los fondos públicos entre los municipios de la provincia. Y convocatorias públicas de subvenciones para asociaciones y entidades de todo tipo. Con transparencia y con racionalidad. Hay que profundizar en la cooperación técnico- jurídica con los Ayuntamientos más pequeños que no tienen recursos técnicos y jurídicos para ello y que se han visto sobrepasados por las nuevas obligaciones que imponen la reforma de la administración local. Tendremos que reforzar este servicio en estos momentos. Tenemos que seguir promocionando el turismo en la provincia, unificando la oferta, luchando contra la estacionalidad, por la promoción de nuestros recursos endógenos, de nuestros tesoros medioambientales y nuestra diversidad económica, cultural y paisajística.

Creemos que es hora de revisar tras un proceso de diálogo nuestro Plan Director de Residuos, haciéndolo más integral, más ambicioso, incidiendo en la cultura del reciclaje desde las escuelas y desde la ciudadanía en general. Se trata de trabajar por la reducción de los residuos y por tomar a los ciudadanos como cómplices de este proceso y no como meros clientes…modernizándolo en definitiva. Nuestras plantas de tratamiento de residuos no pueden ser instrumentos opacos de los que la ciudadanía desconfía sino todo lo contrario. Debe usted abrir el debate sobre el Plan Director de Residuos que nos ponga objetivos en este sentido a corto, medio y largo plazo. Tenemos que convencer a la Dirección General de Carreteras de la Junta de que es imposible mantener adecuadamente nuestros casi 1000 kms de carreteras provinciales con el presupuesto actual de esta Diputación. O pactamos un nuevo catálogo de carreteras que redistribuya la titularidad de las mismas con criterios de capacidad de mantenimiento de estas o nos ayudan en esta tarea. Las carreteras provinciales también son un factor de desarrollo de nuestros pueblos y comarcas, de nuestro turismo, de nuestra economía.

No podemos pensar en aeropuertos y AVE cuando muchos de nuestros pueblos están comunicados por carreteras tortuosas, inseguras y peligrosas. Nos parece clave en este momento en el que resurge de manera clara la minería el que esta Diputación se signifique en el impulso al transporte por ferrocarril de mercancías y de pasajeros. Un transporte más eficiente desde el punto de vista medioambiental y energético. Un transporte más seguro. Esta política también es una forma de impulsar el desarrollo, el de la minería y el de otros sectores productivos. Tenemos que ayudar y orientar a los municipios para que hagan auditorías energéticas, para que introduzcan las energías renovables, para que aborden cambios en el alumbrado más eficientes desde el punto de vista ambiental y energético.

Tenemos que establecer como prioridad el mantenimiento de las políticas sociales desde el ámbito local y provincial: la dependencia, los servicios sociales comunitarios, las políticas de igualdad, las drogodependencias, los menores en riesgo, los desahucios, los mayores abandonados y en definitiva poner en el centro de las preocupaciones de esta Diputación la cooperación con los municipios en la lucha contra la exclusión social. Tenemos que seguir eliminando gastos no estrictamente necesarios y que distraen fondos imprescindibles para una política que equilibre lo que el mercado y la crisis desequilibra. Las Comunidades Autónomas fracasaron estrepitosamente cuando diseñaron un mapa de infraestructuras municipales anticuada, insostenibles económicamente y de campanario: se trataba de que todos los Ayuntamientos tuviera de todo aunque después no pudieran mantenerlo. Piscinas climatizadas cerradas, polideportivos infrautilizados, teatros sin programación y sin mantenimiento, etc. Esta Diputación también tiene que tomar el camino de una política territorial moderna.

Se trataría de pasar del concepto de que todos los municipios tienen que tener de todo al concepto de que todos los ciudadanos tengan de todo. De que ningún ciudadano esté condenado a no acceder a un servicio cultural, deportivo, sanitario o social por vivir en un determinado lugar de la provincia. Que no haya una división provincial también por un desigual acceso a los servicios. Y ello solo se consigue planificando los equipamientos sobrepasando los estrechos límites de los términos municipales e introduciendo otra movilidad en el territorio más eficiente.

Se impone lo supramunicipal, lo comunitario, los equipamientos compartidos. En esa nueva cultura tiene que intervenir la Diputación fomentando este debate, convenciendo y no imponiendo, pero luchando porque se abra paso. En esa tarea puede usted contar con nuestra cooperación. En definitiva se trata de producir el cambio que esta provincia necesita, de favorecer las políticas de desarrollo local y generación de empleo tan necesarias en unos tiempos en el que el paro es el principal problema de este país. Y que la Diputación se dedique a lo que se tiene que dedicar: a construir, una provincia equilibrada social, medioambiental y territorialmente. Sr Presidente le deseo lo mejor y me ofrezco para favorecer ese cambio cultural, ese giro que esta antigua y vetusta institución necesita urgentemente. Son nuevos tiempos y hay que abordar los debates de manera distinta: con participación y transparencia. Los ciudadanos nos esperan y los pueblos lo merecen. Gobernar la Diputación no debe convertirse para usted en un trámite sino en un reto que merece afrontar.

Espero y confío en que sea así. Yo me lo tomo como un reto apasionante desde el punto de vista personal y también desde el punto de vista político. Espero estar a la altura de lo que demanda esta responsabilidad y hacerlo con el mismo grado de compromiso y de calidad humana que lo hizo en los últimos ocho años mi compañero y amigo Rafael Sánchez Rufo. Suerte a todos y a todas los Diputados y Diputadas. Mucha suerte a usted Sr. Presidente. Muchas gracias.

Huelva, 25 de junio de 2.015